cronologia
Gracias a José María Quadrado sabemos que la capilla de los Alas o de
Santa María, que es su advocación tradicional, tuvo como promotor a
Pedro Juan “morador en en Avillés, fillo de D. Juan Pelaiz que Dios
perdone e de Juana Alfonso”, según figura en su testamento otorgado en
1346. Este documento, cuya copia consultó el propio Quadrado, certifica
también que el edificio ya estaba construido para esa fecha, pues se
había enterrado en él a la esposa del promotor, Sancha Pérez, y éste
esperaba yacer en la sepultura dispuesta junto a ella. Además, Pedro
Juan autorizó a sus sucesores y familiares a enterrarse en la capilla
“en tierra llana”, convirtiendo la obra en un instrumento de afirmación
del linaje y en un medio para lograr con mayores garantías la salvación
de sus almas.
Por último, su testamento proporciona otro dato de interés que ha
dado pie a todo tipo de hipótesis, pues en él aparece como testigo un
cantero de nombre Juan Alfonso “de só la iglesia”, que ha sido
identificado a veces como el auténtico artífice de la obra y, en otras
ocasiones, tan sólo como su autor material. No obstante, si tenemos en
cuenta que la capilla pudo haberse concluido con cierta antelación al
otorgamiento de este documento –tal vez años– y que, de todas formas, no
se trata de un contrato relacionado con una actividad edificatoria,
resulta inconsistente cualquier hipótesis al respecto.
En diciembre de 2007 se presentó en la Consejería del Cultura y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias, como entidad promotora, el “proyecto para la restauración de la capilla funeraria de los Alas” que incluye el plan de localización de los contenidos artísticos desaparecidos durante la guerra civil española.